Éxito Sports, 10 de marzo.- La selección boliviana tendrá su último partido en casa antes del repechaje mundialista y la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) anunció la venta de 20.000 entradas online para el duelo ante la Selección de Trinidad y Tobago, que se jugará este domingo en el Estadio Ramón Tahuichi Aguilera con un espectáculo musical incluido.
El encuentro, programado para las 16:00, servirá como despedida del equipo nacional antes de su viaje a México, donde buscará el boleto al Mundial a través del repechaje.
El director de Marketing y Comercial de la FBF, José Claure, informó que las entradas estarán disponibles desde este miércoles a las 16:00 a través de la plataforma oficial de la federación. Además, explicó que otras 2.000 localidades estarán destinadas a compromisos institucionales como patrocinadores, cuerpo técnico y jugadores.
Aunque el escenario cruceño cuenta con capacidad aproximada para 32.000 espectadores, se habilitarán 22.000 lugares por motivos de seguridad. Los precios fueron fijados en 80 bolivianos para curvas, 160 para general y preferencia, y 280 para butacas, mientras que los menores podrán acceder a medias entradas en algunos sectores.
La organización también confirmó facilidades para ciertos sectores del público. Los adultos mayores de 60 años contarán con manillas especiales para su ingreso, al igual que personas con discapacidad, mientras que los niños menores de cinco años podrán ingresar de forma gratuita siempre que no ocupen asiento.
Más allá del partido, la FBF prepara un ambiente festivo para acompañar a la Verde en su último compromiso previo al desafío internacional. Las puertas del estadio se abrirán desde la 13:00 y se prevé la participación de dos o tres grupos musicales que animarán la previa, el entretiempo o el cierre del evento.
La intención es que la afición despida al plantel con un ambiente de fiesta y respaldo total antes de emprender el viaje a Monterrey, donde Bolivia enfrentará a Surinam en busca de acercarse a una clasificación mundialista que el país persigue desde hace tres décadas.




