Éxito Noticias, 18 de febrero 2026.– A 100 días de gestión del presidente Rodrigo Paz Pereira, la Confederación Nacional de Gremiales de Bolivia manifestó su descontento con la medida económica del arancel cero. Según Mercedes Quisbert, secretaria general de la organización, los comerciantes no han visto beneficios concretos debido a la persistente burocracia en la Aduana Nacional, lo que impide que la reducción de aranceles se traduzca en precios más bajos o en un acceso más ágil a productos importados.
La política de arancel cero fue anunciada en diciembre de 2025 como parte de un paquete de reformas tributarias y aduaneras. El objetivo era abaratar costos de productos tecnológicos y de línea blanca, además de frenar el contrabando. Sin embargo, gremiales aseguran que los trámites aduaneros siguen siendo engorrosos y que las fiscalizaciones continúan afectando al sector, lo que neutraliza el impacto esperado de la medida.
Quisbert denunció que, pese a las promesas de cambio, la Aduana mantiene “trabas” que impiden la importación fluida de mercadería. En su evaluación, tanto comerciantes como consumidores no han percibido mejoras en los precios ni en la disponibilidad de productos. Por ello, los gremiales consideran que la medida se ha quedado en el papel y no ha generado un alivio real en la economía popular.
Además del cuestionamiento al arancel cero, los gremiales exigen la aprobación de un “perdonazo tributario”, una promesa de campaña de Paz que aún no se ha concretado. Según Quisbert, Impuestos Nacionales se ha convertido en una “casa del terror” para los contribuyentes, debido a las multas y sanciones que califican de excesivas. El sector reclama que se eliminen las deudas acumuladas y se otorgue un alivio fiscal que permita a los comerciantes regularizar su situación.
La dirigencia gremial advirtió que, de no cumplirse esta demanda, podrían iniciar movilizaciones en distintas ciudades del país. Consideran que el perdonazo es una medida urgente para evitar lo que describen como una “muerte civil” de muchos comerciantes que no pueden afrontar las cargas tributarias heredadas de anteriores gestiones.




