Éxito Noticias, 8 de enero 2026.- El sobrevuelo de un helicóptero en Lauca Ñ, en el trópico de Cochabamba, generó alarma entre comunarios y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes denunciaron la presencia de la aeronave a baja altura cerca del poblado. Ante las protestas, el Gobierno emitió un comunicado en el que aseguró que la acción corresponde a operativos antinarcóticos regulares ejecutados por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
Según el Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas, el operativo forma parte de tareas permanentes de vigilancia aérea, control territorial e inteligencia operativa en zonas consideradas “rojas” por la presencia de fábricas de cocaína y laboratorios de cristalización. La institución subrayó que estas acciones se realizan bajo planificación y autorización oficial, como parte de la estrategia nacional contra el narcotráfico.
La presencia del helicóptero provocó rechazo en sectores cocaleros, que interpretaron la maniobra como una acción intimidatoria. La radio Kawsachun Coca reportó que la aeronave se desplazó con dirección a Villa Tunari, lo que generó preocupación en los pobladores, quienes anunciaron que permanecerán vigilantes ante cualquier movimiento que consideren irregular en la zona.
El comunicado oficial también informó que se ha detectado la existencia de cultivos de coca excedentaria, fuera de los márgenes permitidos por la normativa vigente. Estos cultivos, según el Viceministerio, deberán ser erradicados conforme a ley, con apoyo de la cooperación internacional y bajo protocolos institucionales que garanticen respeto a la soberanía nacional y al Estado de Derecho.
Finalmente, el Gobierno aclaró que el operativo “no estuvo dirigido contra la población ni contra persona alguna, ni tuvo fines políticos o intimidatorios”. Añadió que las operaciones de control y vigilancia no se anuncian previamente para preservar su eficacia y garantizar resultados en la lucha contra el narcotráfico, en un contexto donde la tensión entre autoridades y sectores cocaleros se mantiene latente en el trópico cochabambino.




