Éxito Noticias, 8 de junio 2026.- El representante de las Iglesias Evangélicas Unidas, Luis Aruquipa, denunció este lunes que miembros de una congregación en el Chapare fueron agredidos y amenazados por sectores movilizados, lo que obligó a varios pastores a declararse en la clandestinidad. Según el dirigente, la situación pone en riesgo no solo la vida de los cristianos, sino también la de los propios habitantes de la región.
“Hoy los pastores están siendo perseguidos, mañana serán los dirigentes. Les están coaccionando, les están amenazando. Nuestros pastores se han declarado en la clandestinidad. Este fin de semana han sido amenazados con lo que ha pasado en San Julián”, afirmó Aruquipa, en referencia a los recientes hechos de violencia registrados en ese municipio.
El representante evangélico exigió a las autoridades nacionales intervenir de manera inmediata y garantizar la seguridad de quienes corren riesgos. “Exigimos una investigación inmediata, protección para quienes están amenazados y respeto pleno a la libertad religiosa garantizada por la Constitución”, sostuvo.
Aruquipa alertó que en el Chapare existe una amenaza directa contra las iglesias evangélicas interdenominacionales, y que la situación también se replica en San Julián, considerado un anexo de esa región. Según sus declaraciones, algunos sectores estarían bloqueando bajo presión y recibiendo pagos para mantener las medidas de protesta.
“En el Chapare y en San Julián hay personas que hoy piden la intervención de la DEA, bloquean porque les obligan, pero les pagan”, denunció el dirigente, al remarcar que la violencia y las amenazas han generado un clima de temor entre las congregaciones religiosas.





