Éxito Noticias, 28 de noviembre 2025.- El presidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de Beni, Charles Mejía, denunció este jueves que enfrenta presiones, amenazas y un intento de destitución impulsado por el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, para reemplazarlo por el vocal Rafael Saavedra Arteaga.
Mejía relató que el jueves pasado recibió, por medio del presidente del TDJ de Santa Cruz, la instrucción de Saucedo para renunciar a la Presidencia del tribunal beniano. Aseguró además que el sábado un funcionario del TSJ, identificado como Villazón, llegó hasta su domicilio en Trinidad para reiterarle el pedido. “Me pidieron que renuncie para poner al vocal Saavedra, y si no lo hacía, iban a meterme preso”, afirmó, señalando que existen cámaras de seguridad y extractos de llamadas que comprueban la visita.
Según su relato, las presiones no cesaron. Sostuvo que Saavedra lo habría amenazado “sistemáticamente todos los días” y que incluso presentó su cargo a consideración de sala plena, pero los vocales no aceptaron su renuncia. Aseguró que la intención era que Saavedra asuma la presidencia del tribunal departamental.
El magistrado denunció también que su oficina fue intervenida este jueves sin orden judicial, donde funcionarios habrían secuestrado su computadora y su teléfono celular. Indicó que en esos aparatos guardaba grabaciones y conversaciones en las que, según él, se evidencian presiones y amenazas. “Sabían que tenía las grabaciones, por eso me quitaron el celular”, dijo, aunque aseguró que había resguardado la información en otro dispositivo.
Mejía lanzó además duros cuestionamientos contra Saavedra, a quien atribuyó antecedentes penales y presuntas irregularidades en su ejercicio como vocal, como la realización de audiencias desde otros departamentos o desde el extranjero, y el uso del biométrico con la huella de otro funcionario. Insistió en que estas acciones no han sido investigadas por el Consejo de la Magistratura.
Las mayores acusaciones, sin embargo, apuntaron al presidente del TSJ, Romer Saucedo, a quien calificó de “autor intelectual” de las presiones, de ejercer “injerencia directa” en decisiones judiciales y de impulsar una denuncia penal en su contra y de otros funcionarios para obligarlo a dejar el cargo. Según su versión, Saucedo busca “defenestrar autoridades” y colocar a personas afines en puestos clave del Órgano Judicial.
“Lo que están sembrando es miedo en vocales y jueces”, afirmó Mejía y considera que las acciones en su contra son un intento de control sobre el sistema judicial. Cuestionó también que procesos supuestamente originados en Trinidad hayan sido denunciados en Sucre, lo que calificó como un uso indebido del poder.
El presidente del TDJ de Beni aseguró que hará públicos los audios y registros de conversaciones que respaldan sus acusaciones, una vez le sean devueltos sus dispositivos. “Si no tienen nada que temer, que me regresen mis celulares y publico todo”, señaló. Reiteró que no renunciará y que defenderá la independencia judicial: “No vamos a someternos al poder ni a los caprichos de nadie”.







