Éxito Noticias, 19 de marzo 2026.- Este jueves, en entrevista con Radio Éxito, Miguel Villanueva, presidente de la Asociación de Carpinteros de Cochabamba, expresó su preocupación por la falta de respaldo al sector manufacturero y reprochó el abandono de las autoridades. Según Villanueva, los créditos productivos y las políticas de apoyo no llegan a los trabajadores de la madera, lo que dificulta la generación de empleo y el fortalecimiento de la industria nacional.
Villanueva señaló que la materia prima, la madera, debería contar con un control más riguroso por parte del Estado para garantizar la calidad y permitir la exportación. Sin embargo, denunció que la competencia desleal de muebles importados desde China y Brasil está desplazando a los productores locales. “Hay compañeros que han cambiado de rubro porque no pueden competir, pese a que tenemos capacidad de mano de obra para exportar”, afirmó.
El dirigente carpintero también cuestionó las condiciones de acceso al crédito. Explicó que las entidades financieras no otorgan préstamos adecuados para el sector productivo y, en caso de hacerlo, los intereses superan el 20%. “Si vas a una entidad financiera, solicitas un crédito de apoyo al productor, no hay. Si te prestan, es hasta el 23% de interés. Ojalá el gobierno reflexione y ayude al sector productivo manufacturero”, reclamó.
En el marco del Día del Carpintero, Villanueva reconoció que no hay mucho que celebrar debido a las dificultades económicas. Sin embargo, alentó a sus compañeros a seguir trabajando y luchando por mejores condiciones. “Hoy es un día normal de trabajo, pero quiero motivar a mis compañeros para que sigan batallando y desearles el mejor de los éxitos”, expresó.
El dirigente recordó que los costos de producción se han incrementado de manera considerable. “Antes, para hacer un mueble de 500 bolivianos se invertía entre 230 y 250, ahora ya inviertes casi 400. Así no va. Además, la gente prefiere comprar más barato y ahí estamos perdiendo mercado”, explicó. Esta situación obliga a muchas familias a combinar la carpintería con el comercio informal para generar ingresos.
Villanueva, quien lleva más de 17 años en el oficio, cerró su mensaje con un llamado a la unidad y la perseverancia. “No es fácil, pero es el trabajo que nos gusta. Mando un saludo a todos nuestros hermanos carpinteros, desearles muchos éxitos. No desmayemos, hay que seguir adelante”, concluyó. Su testimonio refleja la crisis que atraviesa el sector y la urgencia de políticas públicas que fortalezcan la manufactura nacional.




