Éxito Noticias, 11 de febrero 2026.- Luego de las declaraciones del canciller Fernando Aramayo, quien afirmó que algunos funcionarios se estarían “atornillando” a sus cargos al quedar embarazadas. Sus palabras generaron rechazo inmediato en el ámbito político, especialmente entre legisladoras que calificaron el comentario como ofensivo y discriminatorio.
La diputada de Alianza Libre, Lissa Claros, expresó su condena y rechazo a las afirmaciones del canciller, señalando que se trata de declaraciones machistas y misóginas que vulneran la dignidad de las mujeres. La legisladora exigió una disculpa pública inmediata y advirtió que este tipo de expresiones refuerzan estigmas que no tienen cabida en la función pública.
Claros cuestionó directamente la generalización realizada por Aramayo y sostuvo que sus palabras son “lamentables y repudiables desde todo punto de vista”. En su intervención, preguntó si acaso todas las funcionarias recurren a embarazos para mantener sus cargos, subrayando que el comentario no solo es ofensivo, sino también carente de fundamento.
Por su parte, la diputada Patricia Patiño también rechazó los calificativos utilizados por el canciller, aunque planteó un matiz en el debate. Si bien defendió la dignidad de las funcionarias, señaló que es necesario revisar la continuidad de algunos servidores públicos de gestiones pasadas, destacando la importancia de que cada funcionario cumpla un rol claro y transparente dentro de las instituciones.
Las declaraciones de Aramayo se produjeron en Santa Cruz, donde el canciller explicó que tras el anuncio de recortes de personal en la Cancillería se registraron múltiples casos de funcionarios que habrían recurrido a certificados de inamovilidad laboral, incluyendo embarazos y tutelas de personas con discapacidad. Según el ministro, estas prácticas fueron utilizadas como una “artimaña” para evitar desvinculaciones.
El canciller también recordó que la anterior administración dejó deudas salariales pendientes y aseguró que el actual Gobierno trabaja en una nueva política de gestión administrativa para ordenar la estructura institucional. Sin embargo, sus palabras sobre los embarazos han desatado un fuerte debate político y social, con voces que exigen respeto, responsabilidad y un trato digno hacia las mujeres en el ámbito laboral.




