Éxito Noticias, 30 de enero 2026.- El vicepresidente Edmand Lara lanzó un mensaje directo al presidente Rodrigo Paz Pereira, invitándolo a dejar atrás las tensiones y abrir un espacio de diálogo en favor del país. A través de un video difundido públicamente, Lara expresó que la prioridad debe ser Bolivia y que los líderes tienen la responsabilidad de mostrar unidad y compromiso frente a la ciudadanía y la comunidad internacional.
En su declaración, Lara reconoció que ambos pueden haberse equivocado en el camino y que la valentía radica en aceptar los errores. “Si nos hemos equivocado, primero aceptemos nuestros errores, tengamos la capacidad de sentarnos en una mesa y resolver nuestras diferencias”, señaló, destacando que el diálogo es la vía más constructiva para fortalecer la democracia y la institucionalidad.
El vicepresidente insistió en que las coincidencias no deben basarse en ideologías ni en sentimientos personales, sino en una visión compartida de desarrollo nacional. Según Lara, lo que está en juego es el bienestar de los bolivianos y la imagen del país ante el mundo, por lo que urge trabajar en un proyecto común que trascienda las diferencias políticas.
Asimismo, manifestó su disposición absoluta para reunirse con el presidente en cualquier momento y lugar que este determine. “Cuando tú digas, a la hora que digas y en el lugar que digas, ahí voy a estar”, afirmó, subrayando que la voluntad de diálogo debe ser genuina y orientada a resultados concretos.
El llamado de Lara busca transmitir un mensaje de unidad y fortaleza institucional, en un contexto donde las tensiones políticas han generado incertidumbre. Para el vicepresidente, demostrar respeto mutuo y compromiso con la patria es esencial para recuperar la confianza de la población y proyectar estabilidad hacia el exterior.
Con este gesto, Lara intenta abrir un nuevo capítulo en la relación con el presidente Paz Pereira, apelando a la responsabilidad compartida de ambos líderes. Su invitación marca un punto de inflexión que podría convertirse en una oportunidad para recomponer la gobernabilidad y avanzar hacia un futuro de mayor cohesión política y social en Bolivia.





