Éxito Noticias, 18 de marzo 2026.- La directora ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer, Tania Sánchez, se refirió a recientes casos de exposición y cuestionamientos públicos hacia figuras femeninas en el ámbito político, señalando que estas situaciones evidencian prácticas que van más allá del debate de ideas.
Durante una entrevista con radio Éxito, la representante mencionó los casos de Carla Faval, Durby Blanco y Andrea Barrientos, en los que según indicó, las críticas y reacciones públicas han estado centradas en aspectos personales y no necesariamente en su desempeño o propuestas.
Sánchez sostuvo que este tipo de situaciones refleja una forma recurrente de descalificación hacia mujeres que ocupan espacios públicos, donde los cuestionamientos suelen desviarse hacia elementos ajenos a su labor o rol político.
“Sí, nos hemos pronunciado tanto ante los ataques que ha sufrido la exviceministra de Autonomías, la directora del Igualdad de Género, y bueno, también la exvocera en relación a que está bien, se puede uno cuestionar otra vez, cuestionar el accionar que hayan tenido como autoridades en relación a sus capacidades. El tema es que no podemos utilizar ni las redes sociales ni cualquier otro medio para violentar a estas personas por lo que son, por cómo se ven, o por descalificarlas solamente porque sí. Estas son expresiones que buscan expulsar a las mujeres de la política a través de la violencia y esto expresa que no solamente se están vulnerando los derechos de esas personas, sino también esto está debilitando a nuestro proceso democrático”, remarcó Sánchez.
En ese sentido, remarcó que es válido el análisis y la crítica en el ámbito democrático, pero enfatizó que estos deben enfocarse en la gestión, decisiones o propuestas, evitando aspectos personales que no aportan al debate público.
Asimismo, señaló que estos casos se suman a otros registros identificados por la institución en el monitoreo de redes sociales y medios, donde se observa un patrón de exposición diferenciada hacia mujeres en la política.
La directora de la Coordinadora de la Mujer consideró que este tipo de situaciones plantea un desafío para la calidad del debate democrático, al tiempo que instó a promover discusiones centradas en ideas y propuestas, en lugar de descalificaciones personales.




