Éxito Noticias, 29 de enero 2026.- El representante de la Federación Andina de Choferes de El Alto, Reynaldo Luna, afirmó que el sector del transporte no participó en la reunión convocada por el Concejo Municipal para tratar el tema de las tarifas, al considerar que la norma ya fue aprobada y que cualquier intento de anularla carece de sustento técnico y legal.
En contacto con radio Éxito, el dirigente señaló que el encuentro se realizó con sectores que, según asegura, no tendrían representación jurídica, por lo que cuestionó la validez de ese espacio de diálogo. Sostuvo que, si se pretende modificar o dejar sin efecto la escala de pasajes, debe presentarse un estudio de costos que respalde la decisión.
Luna reconoció que existe molestia vecinal en distintos distritos por el trameaje y las tarifas, pero aseguró que el problema no es generalizado y que se realizan controles permanentes. Indicó que cuando se identifica a un conductor incurriendo en trameaje se le decomisa la luminaria del vehículo y se aplican suspensiones internas de tres y hasta siete días, además de obligarlo a permanecer detenido en el punto donde fue sorprendido.
A su juicio, la raíz del conflicto es la falta de estudios técnicos sobre los costos del servicio. Señaló que la normativa establece que estos deben actualizarse cada dos años, pero aseguró que ninguna gestión municipal cumplió con ese proceso, lo que derivó en distorsiones tanto para transportistas como para usuarios.
El dirigente también defendió el ajuste tarifario argumentando el incremento de insumos como combustibles, gas vehicular, lubricantes y repuestos, además de gastos financieros. Considera que sin una tarifa “real” es difícil exigir mejoras en el servicio o implementar controles tecnológicos como el uso de GPS en todas las líneas.
Sobre las demandas de pasaje diferenciado, indicó que el sector ya aplica tarifas especiales para estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores, pero cuestionó cómo se compensan esos descuentos en ausencia de subsidios.
Asimismo, planteó que el debate de fondo no solo pasa por el pasaje, sino por un reordenamiento integral de la ciudad, el control del comercio en vías principales y la mejora de rutas, insistiendo en que cualquier decisión debe basarse en un estudio técnico que defina el costo real del transporte urbano en El Alto.





