Éxito Noticias, 2 de junio 2026.– La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia lanzó este martes un ultimátum de 48 horas al Gobierno para que encuentre una solución a la crisis provocada por los bloqueos que afectan a diferentes regiones del país. El sector advirtió que, de no existir respuestas concretas en ese plazo, asumirá medidas de presión definidas por todas las federaciones del transporte nacional.
Durante una conferencia de prensa, el máximo dirigente del sector, Lucio Gómez, expresó su preocupación por la situación que atraviesan cientos de transportistas que permanecen varados en distintos puntos de bloqueo, muchos de ellos sin acceso a alimentos, atención médica ni condiciones mínimas para continuar sus viajes.
“El transporte nada tiene que ver con este conflicto y está siendo tomado como rehén”, afirmó el dirigente al pedir a los sectores movilizados flexibilizar las restricciones para permitir el paso de vehículos que transportan pasajeros y carga.
La Confederación solicitó la habilitación de corredores humanitarios para que los conductores puedan llegar a sus destinos, recibir asistencia médica y acceder a provisiones básicas. Según denunciaron, en algunos puntos de bloqueo incluso se dificulta el ingreso de ambulancias y el traslado de alimentos para los choferes que permanecen detenidos desde hace varios días.
Los transportistas también dirigieron sus críticas al Gobierno central por la falta de soluciones a problemas que, según el sector, se arrastran desde hace meses. Entre ellos mencionaron el desabastecimiento de gasolina y diésel, el caso de la gasolina de mala calidad, el deterioro de las carreteras y las dificultades económicas que enfrentan miles de trabajadores del volante.
Gómez sostuvo que el sector atraviesa una situación crítica debido a las deudas acumuladas con entidades financieras, impuestos y otras obligaciones económicas que continúan vigentes pese a la paralización de actividades provocada por los bloqueos.
En ese sentido, informó que la Confederación presentó una solicitud formal al Ministerio de Economía para que se adopten medidas de alivio financiero dirigidas a transportistas urbanos, interprovinciales, interdepartamentales e internacionales. El dirigente aclaró que el sector no pide un diferimiento de créditos, sino mecanismos que eviten el cobro de intereses y sanciones mientras persista la emergencia.
Asimismo, alertó que los transportistas de carga internacional enfrentan multas diarias por retrasos en la entrega de mercadería y el uso de contenedores, lo que incrementa las pérdidas económicas para el sector.
Respecto a las organizaciones que mantienen los bloqueos, el ejecutivo de los choferes evitó pronunciarse sobre las demandas políticas de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores movilizados. Sin embargo, pidió que las protestas no afecten a trabajadores que dependen de la circulación de las carreteras para generar ingresos y sostener a sus familias.
La Confederación señaló que la decisión sobre futuras medidas será asumida de manera orgánica por todas las federaciones del país una vez concluido el plazo de 48 horas otorgado al Ejecutivo. Mientras tanto, reiteró su llamado tanto al Gobierno como a los sectores movilizados para que prioricen el diálogo y permitan el tránsito de ayuda humanitaria y suministros esenciales.
Los choferes sostienen que la prolongación del conflicto está agravando la crisis económica, afectando el abastecimiento de combustibles y generando pérdidas para miles de trabajadores que, según afirman, ya no están en condiciones de seguir soportando las consecuencias de los bloqueos.





