Éxito Noticias, 17 de marzo 2026.- El canciller Fernando Aramayo aseguró que la implementación del Plan Escudo Fronterizo, anunciado por el presidente de Chile, José Antonio Kast, no tendrá repercusiones negativas en las relaciones bilaterales con Bolivia. Según el diplomático, los vínculos entre ambos países se sostienen sobre el “principio de buena fe”, lo que garantiza que las decisiones soberanas de cada Estado no interfieran en la cooperación mutua.
Aramayo explicó que la relación con Chile se construye día a día y que se mantiene firme gracias a la confianza y al respeto de los acuerdos vigentes. “Estamos cimentando una relación que se va construyendo, está basada en el principio de buena fe; entendemos que Chile ha tomado esas decisiones porque, de pronto, el enfoque que tienen es trabajar en darle mayor seguridad a su población”, afirmó en declaraciones a medios nacionales.
El pronunciamiento del canciller boliviano se produjo un día después de que Kast lanzara oficialmente el Plan Escudo Fronterizo en Arica y Parinacota. La iniciativa contempla la construcción de zanjas, la instalación de puestos de observación con presencia militar y el uso de tecnología avanzada para enfrentar la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado. Pese a la magnitud de las medidas, Aramayo insistió en que no deben interpretarse como un gesto hostil hacia Bolivia.
“Esa es una decisión que les asiste a ellos”, señaló Aramayo al referirse a las zanjas que se levantarán en la frontera norte de Chile. El canciller subrayó que se trata de una estrategia de seguridad interna y que Bolivia no pretende emitir juicios sobre decisiones soberanas de otro Estado. “Así como nosotros no quisiéramos que se opine sobre las decisiones soberanas de Bolivia, ofrecemos lo mismo: no emitir criterio sobre decisiones que corresponden al gobierno chileno”, puntualizó.
El jefe de la diplomacia boliviana destacó que la buena fe es el pilar que sostiene la relación bilateral y que, bajo ese principio, confía en que Chile cumplirá con los acuerdos internacionales vigentes. “Estamos apostando por esta buena fe expresada, por ese entusiasmo mostrado por el presidente Kast y su gabinete”, añadió, dejando claro que Bolivia no ve en el plan un obstáculo para la cooperación.
Aramayo también reconoció que las medidas adoptadas por Chile podrían tener un efecto positivo en la lucha contra delitos transnacionales que afectan a ambos países. “En algunos casos, de pronto, si funciona, tampoco queremos nosotros que estén cruzando vehículos robados”, sostuvo, sugiriendo que la estrategia chilena podría contribuir indirectamente a la seguridad regional.
Finalmente, el canciller reiteró que Bolivia no intervendrá en las decisiones internas de Chile, pero sí mantendrá abiertos los canales de diálogo para abordar cualquier impacto que pueda surgir en la dinámica fronteriza. “Estamos actuando bajo el principio de buena fe, y creemos que esas decisiones que se han tomado, las ha tomado porque sienten que ese es el camino; y habrá que conversarlo”, concluyó.




