Éxito Noticias, 9 de octubre 2026.- La Cámara Boliviana de la Construcción (CABOCO) alertó que el incremento de los costos, la reducción de la inversión y las dificultades para actualizar los presupuestos mantienen al sector en una situación crítica. Su presidente, Raúl Solares, informó que cerca del 45% de las obras en el país están paralizadas o avanzan con retrasos, mientras que el encarecimiento de los materiales y los combustibles dificulta la continuidad de los proyectos públicos y privados.
En contacto con radio Éxito, Solares explicó que construir un edificio de estándar medio en las principales ciudades del país pasó de costar alrededor de 420 dólares por metro cuadrado a entre 700 y 750 dólares. Según el representante de CABOCO, este aumento responde a las variaciones en los precios de los materiales nacionales e importados, el tipo de cambio y los costos de transporte, que subieron tras el retiro de la subvención al diésel.
El dirigente señaló que el sector ya trabajó con anteriores gobiernos en mecanismos para reajustar los precios de las obras, pero las medidas aprobadas no lograron los resultados esperados. Indicó que el decreto emitido en marzo de este año tampoco permitió que la mayoría de las empresas asociadas accediera a una actualización efectiva de sus presupuestos, pese a que las condiciones económicas cambiaron nuevamente.
La situación también afecta a las empresas constructoras y al empleo. Solares indicó que, según un reporte de marzo cuya información no está actualizada, el 35% de las empresas afiliadas a CABOCO había paralizado sus operaciones o trasladado sus actividades a otros rubros. Además, advirtió que varias obras se volvieron económicamente inviables y que las empresas no pueden retomarlas mientras no consigan equilibrar los presupuestos.
Respecto a las obligaciones pendientes del Estado con las constructoras, Solares reconoció que todavía existen pagos por cobrar, aunque señaló que las instituciones públicas han efectuado algunos desembolsos. Sin embargo, consideró prioritario restablecer el equilibrio económico de los proyectos y actualizar los costos para evitar nuevas paralizaciones. Actualmente, el sector participa en mesas técnicas con el Instituto Nacional de Estadística (INE) y diferentes ministerios para encontrar mecanismos de reajuste.
Ante este panorama, CABOCO trabaja en una propuesta de decreto supremo y un proyecto de ley de contrataciones que permitan actualizar los precios de forma ágil y con reglas claras para las empresas privadas y el Estado. La iniciativa busca que los presupuestos reflejen las variaciones económicas y que las obras concluyan dentro de los plazos y con la calidad prevista.
Solares también advirtió que el encarecimiento de la mano de obra presiona los costos de construcción. Como ejemplo, señaló que los ayudantes que antes cobraban entre 80 y 100 bolivianos por jornada ahora pueden pedir entre 150 y 200 bolivianos, aunque aclaró que los montos varían según la ciudad y la disponibilidad de trabajadores.
Asimismo, el presidente de CABOCO sostuvo que la actividad constructora refleja el estado de la economía nacional, debido a su relación con otros sectores y su capacidad para generar empleo. “Somos el termómetro de crecimiento de un país”, afirmó, al advertir que la falta de nuevas obras y las dificultades para mantener los proyectos evidencian el estancamiento que atraviesa el sector.





