Éxito Noticias, 5 de febrero 2026.- El ingeniero Jaime Sánchez, director de la carrera de Ingeniería Mecánica y Electromecánica de la UMSA, advirtió que los problemas de calidad en el combustible distribuidos recientemente en Bolivia pueden afectar seriamente el funcionamiento de los motores. En entrevista con Radio Éxito, explicó que cualquier partícula extraña o fuera de los parámetros normalizados compromete la eficiencia y durabilidad de los vehículos.
Sánchez señaló que el producto defectuoso que salió al mercado “no cumplió con los estándares de calidad” y que debió ser apartado o filtrado antes de su distribución. Recordó que el control de calidad es una ciencia que debe aplicarse en todas las etapas de producción y que YPFB, como empresa estatal, tiene la responsabilidad de garantizar que estos errores no lleguen a la población.
El especialista hizo énfasis en una recomendación práctica para los conductores: mantener siempre el tanque por encima de la mitad. Explicó que las impurezas y partículas pesadas tienden a precipitarse al fondo del tanque debido a la densidad del combustible. Cuando el tanque está lleno, el chupador de la bomba queda más alejado del fondo, lo que reduce la probabilidad de que esas impurezas ingresen al sistema de combustión.
Asimismo, aconsejó que al momento de rellenar el tanque se deje reposar el vehículo al menos 15 minutos, preferiblemente durante la noche, para que los sólidos se asienten. “De esa manera se evitan daños y se mejora el rendimiento del motor”, afirmó. Esta práctica, según Sánchez, puede marcar la diferencia en periodos de incertidumbre sobre la calidad del combustible.
El ingeniero también alertó sobre la necesidad de acudir a talleres certificados, con profesionales capacitados y herramientas adecuadas. Criticó que muchos talleres improvisados carecen de solvencia técnica y que la población se expone a riesgos al confiar en reparaciones empíricas. “La tecnología automotriz es cada vez más sofisticada y no puede ser atendida por adivinadores”, subrayó.
Finalmente, Sánchez explicó el concepto de carbonilla, un residuo sólido que se genera por la combustión incompleta y que se acumula en válvulas, pistones y sistemas de escape. La presencia de combustible contaminado acelera la formación de carbonilla, provocando pérdida de potencia, mayor consumo y daños progresivos en el motor. Por ello, insistió en que la prevención y el control de calidad son claves para proteger la vida útil de los vehículos y la seguridad de los conductores.




