Éxito Noticias, 16 de marzo 2026.- El alcalde de La Paz, Iván Arias, comparó la intensa granizada registrada el domingo en la zona Sur con la tormenta del año 2002, conocida como el “Martes Negro”, y aseguró que, pese a que el fenómeno climático fue incluso más fuerte, las obras de canalización de ríos y la respuesta municipal evitaron una tragedia como la que dejó más de 60 fallecidos hace más de dos décadas.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad explicó que en 2002 el desborde del río Choqueyapu colapsó el sistema de drenaje del centro paceño, provocando que las calles se convirtieran en ríos y causando la muerte de 62 personas.
Según Arias, en esta ocasión la cantidad de granizo fue mayor que la registrada en aquel evento. “El 2002 fue como un balde de hielo; esta vez fueron tres baldes en muy poco tiempo”, ejemplificó.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido hace 23 años, los ríos canalizados lograron soportar el aumento del caudal y no se registraron desbordes. La autoridad indicó que el fenómeno se concentró principalmente en la cuenca del río Irpavi, donde la acumulación de granizo fue el principal problema.
El alcalde explicó que la tormenta se originó por un sistema convectivo que inicialmente iba a generar lluvias, pero el choque de corrientes de aire cálido y frío provocó una intensa granizada. En algunos sectores, el hielo llegó a acumularse hasta formar montículos de más de dos metros.
Pese a que la infraestructura hidráulica funcionó, sí se registraron daños en viviendas, calles y vehículos en distintos barrios de la zona Sur.
Uno de los casos más graves ocurrió en Lomas de Chuamaya, donde una vivienda colapsó tras la tormenta. Arias indicó que el inmueble estaba construido en un terreno inestable y que previamente se había advertido sobre el riesgo.
También se reportó el desprendimiento de parte de un talud en la avenida Alexander, en Achumani, situación atribuida a construcciones ubicadas en la parte superior del terreno.
El alcalde informó que brigadas municipales trabajan desde la noche del domingo en el retiro del granizo acumulado, limpieza de calles y evaluación de daños para asistir a las familias afectadas.
Pese a los perjuicios materiales, Arias destacó que el resultado es muy distinto al de 2002. “En aquel entonces murieron más de 60 personas. Hoy tenemos daños, pero no hay fallecidos”, subrayó.




