Éxito Noticias, 12 de octubre 2026.- El presidente Rodrigo Paz advirtió que el crimen organizado transnacional representa una amenaza directa para la seguridad de Bolivia y planteó una respuesta coordinada entre las instituciones del Estado, las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana para enfrentar a las organizaciones vinculadas al narcotráfico y al narcoterrorismo.
Durante el acto por los 103 años de la Aviación Militar Boliviana en Santa Cruz, Paz sostuvo que el narcotráfico dejó de limitarse al traslado de drogas y ahora involucra estructuras capaces de movilizar dinero, armas, tecnología y redes de corrupción. “El narcotráfico ya no puede verse solamente como el transporte de una carga de droga”, afirmó.
El mandatario relacionó esta amenaza con hechos recientes, entre ellos la captura de integrantes de organizaciones criminales internacionales y el atraco ocurrido el domingo a una joyería. Según Paz, estos acontecimientos muestran que la delincuencia organizada logró instalarse en distintos espacios del país y que la lucha contra ella debe superar acciones aisladas.
Paz afirmó que, durante los últimos años, la delincuencia llegó a formar parte de la cotidianidad y aseguró que su administración busca revertir esa situación. En ese contexto, destacó el incremento de los operativos contra el narcotráfico y señaló que en menos de un año se pasó de interceptar un promedio de nueve o diez aeronaves vinculadas a estas actividades a entre 50 y 60.
El presidente también informó que Bolivia entregó a sus respectivos países a más de 29 integrantes de organizaciones criminales internacionales. Entre las capturas mencionó a un miembro del Primer Comando de la Capital (PCC) que operaba en Santa Cruz y al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
Paz reveló además que recibió una amenaza de muerte después de las acciones contra organizaciones criminales. Sin embargo, afirmó que mantendrá su posición de enfrentar a estas estructuras y cuestionó la falta de respuesta de algunas instituciones encargadas de administrar justicia.
“Este es un momento de inflexión para la patria”, sostuvo el mandatario, al plantear que Bolivia debe decidir entre permitir que el crimen organizado mantenga espacios de poder o fortalecer las instituciones para recuperar el control del territorio.
El jefe de Estado remarcó que la inseguridad no se limita a los grandes operativos contra narcotraficantes, sino que también afecta a las calles, comunidades y zonas donde las organizaciones criminales lograron establecerse. Por ello, planteó una acción conjunta entre alcaldías, gobernaciones, Gobierno central, Policía y Fuerzas Armadas.
Paz también vinculó la lucha contra el crimen con la generación de empleo y desarrollo. Afirmó que la falta de oportunidades puede facilitar que las organizaciones criminales atraigan a jóvenes y familias mediante recursos obtenidos de actividades ilícitas.
“No podemos permitir la pérdida de ética y de moral”, afirmó, al advertir que las estructuras criminales buscan imponerse sobre las instituciones y la sociedad.
El mandatario anunció además el fortalecimiento de Consejo Supremo de Defensa del Estado Plurinacional (COSDEP) para desarrollar, junto con las Fuerzas Armadas, un sistema de inteligencia estatal y un marco legal destinado a responder ante amenazas graves vinculadas al crimen organizado transnacional y el narcoterrorismo.
Paz aclaró que la Policía Boliviana mantendrá el rol central que le asigna la Constitución, mientras las Fuerzas Armadas podrán brindar apoyo militar excepcional y complementario en determinadas circunstancias. Con esta estrategia, el Gobierno busca reforzar la capacidad del Estado para anticipar, coordinar y actuar frente a las organizaciones criminales.





