Éxito Noticias, 16 de junio 2026.– El Gobierno nacional afirmó este martes que los conflictos sociales, bloqueos y movilizaciones que se registran en el país responderían a una estrategia con motivación política y financiamiento externo, cuyo objetivo sería generar desestabilización en Bolivia.
El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, señaló que estos movimientos tendrían respaldo de sectores políticos vinculados al Chapare, además de apoyo internacional de corrientes ideológicas que, según dijo, buscan trasladar conflictos de otros países a Bolivia. “Los cuales vienen con carácter político, del Chapare, financiamiento, sino también el apoyo internacional de esa izquierda que no tiene asidero en otros países y busca venir acá a Bolivia a seguir generando conflictos”, manifestó.
La autoridad cuestionó además la participación de actores extranjeros en estos escenarios y sostuvo que no corresponde la intervención de otros países en asuntos internos. “¿Por qué no bloquean esos argentinos en el obelisco, en la Casa Rosada, o en su país?”, expresó Justiniano, al referirse a presuntos respaldos externos a las protestas.
En esa línea, el ministro afirmó que los bolivianos deben preguntarse si el país es utilizado como escenario de intereses externos. “¿Acaso somos su patio trasero?, ¿somos sus lacayos para que ellos vengan a imponer sus determinaciones como izquierda radical de Sudamérica y el mundo?”, cuestionó, al tiempo de asegurar que las decisiones nacionales se definen en las urnas.
Justiniano reiteró que el Gobierno considera que existe una articulación política detrás de las movilizaciones y que estas buscan afectar la estabilidad del país. Sostuvo que la administración del Estado fue elegida democráticamente y que se debe respetar el cambio de rumbo definido por la población en las elecciones.
Finalmente, la autoridad respaldó las acciones diplomáticas asumidas a través de la Cancillería y se refirió a pronunciamientos de autoridades argentinas respecto a la presencia de observadores internacionales. En ese contexto, afirmó que Bolivia debe “darse una oportunidad distinta” para consolidar su estabilidad, en medio de un escenario de conflictividad social.




