Éxito Noticias, 8 de junio 2026.– El presidente Rodrigo Paz promulgó este lunes la Ley de Estados de Excepción y anunció la puesta en marcha de un plan destinado a restablecer la “normalidad” en el país, en medio de los conflictos y bloqueos que, según afirmó, han sido impulsados por sectores vinculados al narcoterrorismo. En ese contexto, instruyó a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana actuar “con firmeza y profesionalismo”, aunque remarcó que todas las acciones deberán desarrollarse respetando los derechos humanos y la Constitución Política del Estado.
Durante un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo, acompañado por autoridades del Ejecutivo, legisladores, mandos militares y policiales, Paz sostuvo que la nueva norma constituye una herramienta para proteger a la población, garantizar la democracia y enfrentar a grupos que, en su criterio, buscan generar violencia e inestabilidad en distintas regiones del país.
“Bolivia tiene un plan y lo vamos a ir cumpliendo porque tenemos que retomar la normalidad para que nuestra economía crezca con seguridad para todos los bolivianos”, afirmó el mandatario al referirse a la estrategia gubernamental que se aplicará tras la promulgación de la ley.
El jefe de Estado señaló que el país enfrenta una amenaza proveniente de organizaciones vinculadas al narcotráfico que, según denunció, se han infiltrado en movilizaciones y protestas sociales para promover acciones violentas contra la población y las instituciones democráticas.
A su juicio, el crecimiento económico y el desarrollo productivo no pueden consolidarse si no existen condiciones de seguridad para los ciudadanos. Por ello, sostuvo que la recuperación de la normalidad es una prioridad para su administración y forma parte de uno de los pilares fundamentales de su gestión junto con la modernización de la economía.
“De nada sirve desarrollar normas o una visión económica si la patria no tiene seguridad”, manifestó Paz, al remarcar que el Estado tiene la obligación de proteger a los bolivianos frente a cualquier amenaza que ponga en riesgo la convivencia pacífica y el orden constitucional.
En uno de los momentos centrales de su discurso, el mandatario dirigió un mensaje directo a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana, instituciones que, según indicó, tendrán un papel decisivo en la implementación de las medidas contempladas por la nueva legislación.
“Hoy día, bajo la Constitución y bajo el mandato del Parlamento, ustedes tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro. Tienen que actuar con firmeza, con profesionalismo, respetando los derechos humanos, pero por sobre todo respetando nuestra Constitución”, declaró.
Paz sostuvo que la ley brinda un marco jurídico claro para que las fuerzas del orden puedan intervenir cuando existan situaciones que amenacen la estabilidad democrática o la seguridad de la población. En ese sentido, afirmó que el objetivo no es restringir derechos, sino garantizar que estos puedan ejercerse plenamente.
Asimismo, cuestionó a quienes critican la actuación de las fuerzas estatales frente a hechos de violencia registrados durante los conflictos recientes. Según señaló, algunos sectores han centrado sus observaciones en las respuestas institucionales sin condenar los ataques sufridos por efectivos policiales durante operativos de desbloqueo.
El mandatario denunció que grupos armados habrían utilizado armas de fuego contra agentes del orden que participaban en acciones destinadas a garantizar el traslado de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno hacia distintas regiones del país.
A lo largo de su intervención, Paz insistió en que el diálogo seguirá siendo la principal herramienta de su gobierno para resolver conflictos sociales. Recordó que Bolivia ha construido importantes consensos a través de la concertación y afirmó que su administración mantendrá abiertas las puertas para conversar con todos los sectores.
No obstante, advirtió que el Ejecutivo diferenciará entre las demandas legítimas de las organizaciones sociales y las acciones promovidas por grupos violentos o vinculados al narcoterrorismo.
“Siempre diálogo, pero los violentos tendrán que responder ante la ley”, enfatizó.
El Presidente también aseguró que las recientes movilizaciones han dejado al descubierto la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y evitar que intereses particulares condicionen el funcionamiento del Estado.
Según explicó, la Ley de Estados de Excepción fue aprobada por una amplia mayoría en la Asamblea Legislativa y contó con un proceso de coordinación con las Fuerzas Armadas y la Policía, lo que, a su criterio, le otorga legitimidad y respaldo institucional.
De igual, Paz ratificó que el Gobierno continuará ejecutando medidas orientadas a la reactivación económica y a la recuperación de la estabilidad social, al considerar que ambos objetivos son indispensables para garantizar el desarrollo del país.
“La patria confía en su misión histórica de proteger la democracia y proteger la paz”, concluyó el mandatario al dirigirse a los mandos militares y policiales.





