Éxito Noticias, 28 de mayo 2026.- El diálogo convocado por el Gobierno en La Paz volvió a quedar en suspenso debido a la ausencia de sectores movilizados como la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Túpac Katari y las Bartolinas. El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, explicó que estas organizaciones condicionaron su participación a que se levanten las órdenes de aprehensión contra sus principales dirigentes.
Lara reconoció que la garantía verbal ofrecida por las autoridades no fue suficiente para los sectores sociales, que exigen un compromiso formal antes de sentarse a negociar. “Ellos no se van a sentar si persisten las órdenes de aprehensión”, afirmó, al señalar que la situación judicial de los líderes sindicales se ha convertido en el principal obstáculo para avanzar en el proceso de diálogo.
El vicepresidente indicó que se realizan gestiones para convocar nuevamente a las organizaciones y planteó una salida jurídica: que el Ministerio de Gobierno desista de la denuncia contra Mario Argollo y otros dirigentes. Según Lara, esta medida podría abrir el camino hacia un diálogo sincero y real, capaz de reducir la tensión social que atraviesa el país.
En paralelo, la autoridad pidió una pausa humanitaria a los sectores movilizados, con el fin de permitir el ingreso de alimentos, medicamentos y combustibles a las ciudades más afectadas por los bloqueos. Reconoció que la crisis en La Paz es cada vez más grave y que urge aliviar la situación de las familias que llevan semanas soportando el desabastecimiento.
Lara también descartó que las organizaciones movilizadas tengan vínculos con el evismo, aclarando que las demandas actuales responden a la coyuntura social y económica. Además, cuestionó la decisión de la Asamblea Legislativa de abrogar la Ley de Estado de Excepción, al considerar que esa medida limita la capacidad de respuesta del Gobierno frente a la crisis.
Finalmente, el vicepresidente reiteró que la prioridad es encontrar una salida jurídica que permita la participación de todos los actores en la mesa de diálogo. “La voluntad está ahí”, aseguró, pero insistió en que mientras persistan las órdenes de aprehensión contra los dirigentes, los sectores movilizados no se sentarán a negociar.





