Éxito Noticias, 22 de mayo 2026.- La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) realizó un ampliado en La Paz tras la marcha que recorrió el centro paceño, donde se analizó la coyuntura nacional y se denunció la vulneración del fuero sindical. Los mineros calificaron las órdenes de aprehensión contra dirigentes como medidas “antiobreras” y acusaron al Gobierno de actuar con persecución política.
Durante el encuentro, los trabajadores repudiaron la represión policial contra movilizados en carreteras y ciudades, señalando el uso de gases lacrimógenos y balines que dejaron heridos y hospitalizados. Criticaron además que la prensa no informe sobre estas agresiones y, por el contrario, muestre una cobertura parcializada a favor del Gobierno.
Los mineros cuestionaron la actitud de los medios de comunicación y de analistas que, según ellos, distorsionan las demandas sociales y responsabilizan a los bloqueos por la falta de oxígeno y fallecimientos. En respuesta, aclararon que las movilizaciones sí permiten el paso de ambulancias y vehículos con insumos médicos, rechazando lo que consideran una campaña de desinformación.
El ampliado aprobó varias resoluciones, entre ellas el rechazo a la orden de aprehensión contra Mario Argollo Mamani, ejecutivo de la COB, y la exigencia de dejar sin efecto todas las órdenes contra dirigentes sindicales. También ratificaron su lucha por mejores condiciones de vida, la defensa de los recursos naturales y el rechazo a la privatización de empresas estratégicas.
Asimismo, los mineros criticaron el mensaje presidencial que calificó a los trabajadores de “vándalos”, sin ofrecer soluciones al conflicto. Ratificaron su decisión de mantenerse en pie de lucha, acatando las resoluciones del Cabildo Nacional del 1 de mayo, y pidieron a la COB convocar a un ampliado nacional de emergencia para enfrentar la crisis política, social y económica.
Finalmente, la FSTMB reivindicó la Whipala como símbolo ancestral de los pueblos originarios y rechazó su ultraje. Los mineros reafirmaron la unidad con campesinos y otros sectores movilizados, declarando estado de emergencia nacional y concluyendo con un mensaje de resistencia contra lo que consideran políticas neoliberales y represivas del Gobierno.





