Éxito Noticias, 19 de mayo 2026.- El Gobierno nacional descartó por el momento declarar estado de excepción en La Paz, pese a la escalada de violencia y los disturbios registrados en la sede de Gobierno, y anunció que reforzará los operativos policiales y militares para contener nuevas movilizaciones y hechos vandálicos.
Las autoridades señalaron que las protestas derivaron en ataques organizados contra instituciones públicas, efectivos policiales y bienes estatales, dejando de responder únicamente a demandas sociales. Según el Ejecutivo, parte de los grupos movilizados llegó desde el Chapare y varios de sus integrantes ya fueron identificados por las fuerzas del orden.
“El Gobierno va a hacer respetar la Constitución y las leyes”, afirmó el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, quien sostuvo que se mantendrá abierta la vía del diálogo, aunque se endurecerán las acciones contra quienes participen en hechos considerados ilegales.
Las declaraciones surgen luego de una jornada marcada por enfrentamientos en el centro paceño, donde manifestantes intentaron avanzar hacia Plaza Murillo y se reportaron agresiones a policías, periodistas y daños a bienes públicos, incluidas estaciones de Mi Teleférico.
Pese a los pedidos de algunos sectores que exigen medidas más drásticas, el Ejecutivo reiteró que no analiza aplicar un estado de excepción. En días pasados, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que el Gobierno prioriza una salida basada en la institucionalidad y el diálogo.
Entretanto, policías y militares continuarán desplegados en puntos estratégicos de La Paz y El Alto para garantizar la seguridad, la libre transitabilidad y el abastecimiento de productos esenciales.
Además, el Gobierno ratificó la implementación de corredores humanitarios y puentes aéreos para asegurar el ingreso de alimentos, medicamentos, combustible y oxígeno a la sede de Gobierno.
El conflicto social ya ingresa a su tercera semana, con bloqueos y marchas impulsadas por sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas y grupos vinculados al evismo que demandan la renuncia del presidente Rodrigo Paz.





