Éxito Noticias, 7 de abril 2026.- La Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) emitió un comunicado en el que expresó su rechazo a las amenazas que, según advierte, fueron dirigidas contra el presidente de la institución, Gustavo Ávila. El pronunciamiento llama a los actores políticos y sociales a actuar dentro del marco de la ley y a respetar la institucionalidad democrática.
“El TSE expresa su firme rechazo y profunda preocupación ante las amenazas vertidas por algunos excandidatos y actores sociales en contra del Presidente de esta institución en los últimos días”, señala el comunicado, subrayando que las decisiones del Tribunal responden a criterios colegiados y no a intereses personales.
La Sala Plena recordó que el TSE es un órgano independiente y que sus resoluciones se adoptan por mayoría de sus miembros, en estricto cumplimiento de la Constitución Política del Estado y la normativa electoral vigente. En ese sentido, aclaró que las actuaciones de su presidente reflejan determinaciones institucionales y no posturas individuales.
El pronunciamiento se da en medio de la controversia generada por la anulación de la segunda vuelta en las elecciones para la Gobernación de La Paz, donde la declinatoria del partido Nueva Generación Patriótica (NGP) derivó en la proclamación de Luis Revilla como gobernador electo. Esta decisión fue cuestionada por René Yahuasi, candidato de NGP, quien presentó recursos y convocó movilizaciones.
La Sala Plena condenó cualquier intento de presión o amedrentamiento que busque debilitar la institucionalidad del Órgano Electoral Plurinacional o afectar la confianza ciudadana en sus autoridades. “Exhortamos a los actores políticos y sociales a actuar con responsabilidad, en el marco de los procedimientos y mecanismos establecidos por la ley”, enfatizó.
Finalmente, el TSE reafirmó su compromiso de garantizar procesos transparentes, imparciales y legítimos, asegurando que ninguna presión externa comprometerá el cumplimiento de su mandato. Con este comunicado, la institución busca reafirmar su independencia y fortalecer la confianza de la ciudadanía en el sistema electoral.




