Éxito Noticias 2 abril 2026.- La justicia en Santa Cruz dictó una sentencia de dos años de cárcel contra los padres de un niño de dos años que falleció tras sufrir graves quemaduras. El fallo se emitió bajo la figura de homicidio culposo, pero ambos progenitores quedaron en libertad al acogerse al beneficio del perdón judicial.
La fiscal de la Unidad de Delitos Contra la Vida, Yolanda Aguilera, informó que los padres se sometieron a un procedimiento abreviado, admitiendo su responsabilidad en el hecho. La jueza del caso valoró las pruebas presentadas por el Ministerio Público y determinó que la muerte del menor fue consecuencia de un accidente seguido de negligencia.
Según la investigación, el niño sufrió quemaduras en una pierna tras ser colocado en agua hirviendo que la madre había preparado para bañarlo. La fiscal explicó que la negligencia se configuró porque los padres no acudieron de manera inmediata a un centro médico, lo que agravó el estado del menor y derivó en su fallecimiento.
Durante el proceso se tomó declaración a la hermana de la víctima, una niña de cinco años, quien relató que fue ella quien colocó al pequeño en el agua caliente mientras la madre salió a buscar agua fría para templar la temperatura. Este testimonio fue clave para establecer que el hecho fue accidental.
Aguilera remarcó que, pese a tratarse de un accidente, la falta de atención médica oportuna constituyó un acto de responsabilidad penal. Por ello, el Ministerio Público imputó a los padres por homicidio culposo, figura que contempla la negligencia en el cuidado de menores.
La jueza determinó una sentencia de dos años de cárcel, pero al tratarse de una pena menor a tres años, los progenitores accedieron al perdón judicial, lo que les permitió recuperar su libertad de manera inmediata.




