Éxito Noticias, 10 de marzo 2026.- La vocera presidencial, Carla Faval, confirmó este martes que el presidente Rodrigo Paz ya se encuentra en Chile para participar en la transmisión de mando y posesión de José Antonio Kast como nuevo mandatario. La visita, además de su carácter protocolar, marcará un hito en las relaciones bilaterales, pues se prevé el restablecimiento de embajadores entre ambos países.
“El presidente ya llegó a Chile, la misión principal es poder asistir a la transmisión de mando y la posesión del presidente Kast. La idea central es acompañar al nuevo mandatario en esta encomienda y sostener una bilateral donde se tocarán varios temas de Estado”, señaló Faval en conferencia de prensa.
La vocera adelantó que, además de la ceremonia oficial, Paz tendrá una visita privada a un espacio ligado a su infancia, cuyo detalle será revelado próximamente. Sin embargo, subrayó que el eje de la agenda es la reunión con Kast, que permitirá abrir un nuevo capítulo en la relación diplomática entre Bolivia y Chile.
“Ya se ha dejado claro que las relaciones entre ambos países quedan más que restablecidas. Se va a restablecer a embajadores de ambos países y, una vez que retorne el presidente al país, el canciller anunciará la plena normalización de las relaciones diplomáticas”, añadió.
Faval destacó que Bolivia busca ampliar sus vínculos internacionales en distintos frentes. “Al igual que con varios países, estamos abriendo las relaciones diplomáticas y económicas para dar un mayor paso a Bolivia. Con Chile es lo mismo: el presidente tiene una amplia agenda en temas de comercio, portuario y fluviales”, explicó.
La posesión de Kast congrega a líderes de la región y de Europa, convirtiéndose en un escenario clave para la diplomacia boliviana. Para Paz, la ocasión representa una oportunidad de recomponer lazos debilitados y proyectar una agenda de cooperación más amplia en beneficio del país.
Finalmente, la vocera aseguró que el retorno del presidente traerá “muy buenas noticias” para Bolivia, especialmente en lo que respecta a la apertura de nuevas oportunidades comerciales y diplomáticas. Con ello, el Gobierno busca consolidar una política exterior activa y pragmática, que permita al país posicionarse con mayor fuerza en la región.




