Éxito Noticias, 19 de febrero 2026.- Al cumplirse 100 días desde que Rodrigo Paz asumió la Presidencia de Bolivia, el mandatario presentó un mensaje de poco más de 10 minutos en el que repasó los avances y desafíos de su gestión. Entre los logros más relevantes, resaltó la estabilización económica alcanzada tras la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, así como la apertura del país al contexto internacional.
Paz recordó la difícil situación en la que recibió el Estado el pasado 8 de noviembre, mencionando problemas como las largas filas para conseguir gasolina y diésel, además de un aparato institucional debilitado. “Bolivia ha despertado. Bolivia tiene fe, tiene esperanza y Bolivia tendrá mejores días a medida que vayamos dando certidumbre, que vayamos construyendo institucionalidad, a medida que la economía sea de la gente”, expresó.
El mandatario subrayó que el primer paso fue estabilizar la economía, lo que implicó suprimir la subvención a los combustibles. Según explicó, cerca del 40% de esos recursos terminaban en contrabando o corrupción. Con esta medida, aseguró que se logró reducir el déficit fiscal, estabilizar el tipo de cambio frente al dólar y recuperar la confianza de la población en el futuro económico del país.
En su discurso, también cuestionó a quienes calificó como “demagogos” y “traidores a la patria”, señalando que algunos sectores aún buscan enriquecerse a costa del Estado. “Traidor a la patria es el que roba y el que no deja ser. Tuvimos ladrones que los estamos persiguiendo y varios ya están en la cárcel”, afirmó, en referencia a procesos judiciales abiertos contra exautoridades y funcionarios.
El presidente insistió en que la transformación del país requiere tiempo y esfuerzo colectivo. “Todavía nos queda mucho camino por hacer. Este 2026 es para ordenar la casa”, dijo, aludiendo a la necesidad de aprobar leyes que respalden los cambios propuestos en diversos ámbitos, desde la economía hasta la institucionalidad estatal.
Paz también destacó que la estabilidad alcanzada ha generado un nuevo clima de confianza entre los jóvenes, quienes ahora —según él— ya no piensan en emigrar. “La gente cree que vendrá un mejor futuro. La gente tiene fe, tiene esperanza, cree en Bolivia, cree en su futuro”, enfatizó.
Finalmente, el mandatario aseguró que su gobierno continuará trabajando para consolidar la institucionalidad y garantizar que la economía esté al servicio de la ciudadanía. Con este balance, busca transmitir que los primeros 100 días han sido un punto de partida hacia un proceso de reconstrucción que, según sus palabras, aún tiene un largo camino por recorrer.




