Éxito Noticias, 29 de enero 2026.- El Ministerio de Salud enfrenta una profunda crisis institucional y operativa, según informó la titular de la cartera, Marcela Flores. La autoridad reveló que al asumir la gestión en noviembre pasado, el sistema sanitario presentaba serias deficiencias financieras, administrativas y operativas, junto a una estructura burocrática sobredimensionada que ha dificultado el funcionamiento eficiente de hospitales y programas de salud.
Flores explicó que la institución llegó a contar con 947 funcionarios, muchos de ellos con duplicación de funciones o sin el perfil profesional requerido. “Hemos encontrado oficinas donde lo que dicen popularmente la secretaria de la secretaria”, señaló, y precisó que algunos proyectos tenían hasta 50 empleados cuando solo se necesitaban 12. Esta sobredimensión, sumada a la centralización de recursos humanos, afectó la atención en las regiones.
La ministra denunció además que las gestiones anteriores dejaron deudas que superan los 450 millones de bolivianos, incluyendo compromisos con el Sistema Único de Salud (SUS), programas oncológicos, hemodiálisis, vacunas y servicios básicos, así como obligaciones con organismos internacionales por 15 millones de dólares. Según Flores, retrasos en la aprobación presupuestaria y trabas legales impidieron a los hospitales garantizar el abastecimiento oportuno de medicamentos esenciales, generando desabastecimiento en varios centros.
En el ámbito epidemiológico, la situación es “alarmante”, con incremento de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, persistencia de cáncer cervicouterino y riesgo de pérdida de la certificación de país libre de sarampión, debido al debilitamiento del primer nivel de atención y la falta de vigilancia epidemiológica. Flores también advirtió que varias infraestructuras sanitarias, especialmente en zonas rurales, carecen de equipamiento y personal adecuado, mientras otras permanecen abandonadas.
Ante este panorama, el Ministerio de Salud inició un proceso de reestructuración, con reducción de personal, reorganización del organigrama y priorización de la meritocracia para los cargos. Además, se implementarán sistemas digitales integrados, incluyendo historia clínica única y gestión de citas, con el objetivo de agilizar la atención y eliminar filas en hospitales.
La ministra destacó que estas irregularidades derivaron en un deterioro institucional que afectó la eficiencia del Ministerio de Salud, por lo que se inició un proceso de reestructuración para reducir la plantilla y ajustar funciones. “Ahora nos encontramos reformando, hemos reducido toda la estructura del Ministerio de Salud y seguramente eso conlleva a que la mayor parte de las personas se sientan afectadas”, agregó.





