Éxito Noticias, 12 de enero 2026.- Tras el acuerdo alcanzado con la Central Obrera Boliviana (COB) y el levantamiento de los bloqueos, el presidente Rodrigo Paz anunció el inicio de una nueva etapa normativa que derivará en la emisión de otro decreto supremo, tras la abrogación del DS 5503.
El mandatario sostuvo que la norma cumplió su cometido al evitar un colapso económico y sentar bases de estabilidad en un escenario que, según dijo, recibió “desordenado y golpeado”.
En un mensaje difundido cerca de la medianoche y acompañado por su gabinete, Paz defendió las medidas aplicadas en los primeros dos meses de gestión, entre ellas la eliminación de la subvención a los combustibles lo que, aseguró, permitió un ahorro de 10 millones de dólares diarios. En contraste, señaló que cada jornada de bloqueo provocó pérdidas de hasta 20 millones de dólares, afectando al abastecimiento, el turismo y el empleo, especialmente de los sectores más vulnerables.
El jefe de Estado remarcó que el nuevo decreto será elaborado de manera consensuada con organizaciones sociales y mantendrá aspectos considerados clave: la política de combustibles, la reprogramación de créditos, la mejora de bonos sociales y el ordenamiento salarial. Aseguró que no habrá retrocesos en lo que calificó como “conquistas económicas y sociales”, y que el objetivo central es consolidar el crecimiento con orden, control y estabilidad.
Paz también advirtió que la conflictividad social desalienta la inversión y pone en riesgo proyectos de infraestructura y empleo, en momentos en que organismos internacionales han expresado respaldo financiero al país. En ese marco, anunció que reforzará el diálogo directo con las bases sociales para evitar la desinformación y reducir la confrontación.
Asimismo, el mandatario insistió en la necesidad de avanzar hacia una “cultura de la confianza” y sostuvo que el diálogo con más de 160 organizaciones permitió encaminar una salida política al conflicto. “Bolivia no retrocede”, afirmó, al señalar que las reformas deberán ser duraderas y no vulnerables a intereses que, según dijo, apuestan por el caos antes que por un país en funcionamiento.




