Éxito Noticias, 11 de diciembre 2025.- La expresidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, aseguró que la detención del exmandatario Luis Arce Catacora no responde a una persecución política, sino a un acto de justicia por presuntos hechos de corrupción vinculados al caso Fondo Indígena. Según sus declaraciones, Arce debe rendir cuentas ante la justicia y devolver los recursos que habrían sido malversados durante su gestión como ministro de Economía y presidente del directorio del fondo.
Áñez, quien estuvo privada de libertad entre 2021 y 2025 y posteriormente fue absuelta, diferenció su experiencia de la situación actual de Arce. “Yo sí sufrí persecución política, mientras que él enfrenta acusaciones concretas por corrupción. Esto no es ninguna persecución, ahora lo que se hace es justicia”, afirmó con firmeza, destacando que quienes actúan de buena fe no tienen nada que temer.
La exmandataria también lanzó críticas directas contra Evo Morales, a quien pidió que se le apliquen las mismas medidas judiciales. Señaló que existen hechos graves pendientes de ejecución y calificó al exlíder del MAS como un “ser humano despreciable” por los señalamientos que pesan en su contra.
El pronunciamiento de Áñez se suma al debate político y judicial que atraviesa el país tras la aprehensión de Arce, generando posiciones encontradas sobre la legitimidad de las acciones emprendidas por la justicia. Para la exmandataria, la aplicación de la ley debe ser igualitaria y alcanzar a todas las figuras que tengan cuentas pendientes con el Estado.
Con estas declaraciones, Áñez busca marcar distancia entre lo que considera una persecución política en su caso y lo que describe como un proceso legítimo contra Arce. Su postura refuerza la narrativa de que la justicia debe prevalecer sobre cualquier interés partidario y que los exmandatarios, sin excepción, deben responder por los actos cometidos durante sus gestiones.




