Éxito Noticias, 4 de diciembre 2025.- El Banco Central de Bolivia (BCB) presentó un informe en el que detalla el severo deterioro de las reservas internacionales y del equilibrio fiscal heredado por la gestión del expresidente Luis Arce. Según el presidente de la entidad, David Espinoza Torrico, el país llegó a situarse “al borde de una espiral hiperinflacionaria” comparable a la vivida en los años 80.
Durante su primera conferencia de prensa, Espinoza expuso auditorías y reportes preliminares que muestran una caída pronunciada de las reservas internacionales netas y un uso intensivo del oro para sostener la liquidez. Alertó que seis toneladas de ese metal están pignoradas en bancos de Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, mientras se investigan operaciones consideradas atípicas.
El funcionario explicó que, aunque las reservas subieron a 3.167 millones de dólares en noviembre de 2024, la cifra es “engañosa”, porque la mayor parte corresponde a oro y no a divisas. Precisó que el saldo líquido cayó de 709 millones de dólares en 2022 a 166 millones en 2023, y actualmente ronda los 50 millones.
En cuanto al déficit fiscal, el BCB presentó datos que reflejan 11 años consecutivos de desbalance. Espinoza señaló que el gasto excesivo obligó al Tesoro a apoyarse crecientemente en el Banco Central, pasando de Bs 14.000 millones a Bs 45.000 millones en financiamiento interno ante la imposibilidad de acceder a créditos en el exterior.
El titular del BCB aseguró que esta combinación de reservas debilitadas, déficit creciente y dependencia del oro colocó a Bolivia en una situación de alta vulnerabilidad. Agregó que la institución trabaja junto al Ministerio de Economía para implementar un nuevo marco fiscal que reduzca el déficit, recupere las reservas y limite el financiamiento al Tesoro.
“El Banco Central no puede seguir funcionando como la caja chica del Gobierno”, remarcó al insistir en la necesidad de reconstruir la estabilidad y credibilidad macroeconómica del país.




