Éxito Noticias, 30 de octubre 2025.— Un grave caso de violencia sexual ha generado conmoción en la ciudad de Oruro, luego de que un hombre denunciara que su esposa fue violada por un taxista cuando regresaba a su domicilio. El agresor, que admitió el hecho, fue inicialmente aprehendido y enviado a prisión, pero posteriormente fue liberado tras presentar un recurso judicial.
Según el testimonio del esposo de la víctima, la mujer no denunció el ataque de inmediato debido a amenazas recibidas por parte del agresor. “Le dijo que si hablaba, a nuestra hija de 18 años le iba a pasar lo mismo. Por miedo, ella guardó silencio”, relató. La situación se agravó cuando la salud de la víctima empeoró y tuvo que ser internada en un hospital, donde finalmente reveló lo ocurrido.
El caso tomó un giro inesperado cuando, tras la confesión del acusado y su detención, se determinó su reclusión preventiva. Sin embargo, días después, el taxista fue liberado por decisión judicial, lo que ha generado indignación entre familiares de la víctima y organizaciones defensoras de derechos humanos.
La liberación del acusado ha puesto en tela de juicio el accionar de la justicia en casos de violencia sexual, especialmente cuando existen confesiones directas y pruebas médicas que respaldan la denuncia. Colectivos feministas y ciudadanos han comenzado a exigir explicaciones a las autoridades judiciales sobre los criterios utilizados para conceder la libertad.
El caso también ha reavivado el debate sobre la protección de víctimas de violencia sexual en Bolivia, la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y el acompañamiento psicológico y legal para quienes enfrentan este tipo de agresiones. La familia de la víctima ha pedido que se revise la decisión judicial y que se garantice justicia.




