Éxito Noticias, 30 de agosto 2022.- Cansados por los constates asaltos, un grupo de vecinos de la zona Mercedario, en El Alto, se organizaron y marcharon en protesta hacia la vivienda de la alcaldesa Eva Copa para reclamar por seguridad. La autoridad edil encaró a los movilizados e indicó que ella no puede ser responsable de la inseguridad ciudadana porque es tarea de la Policía.
Al promediar las 20:00 horas de este lunes, los vecinos de la zona que pertenece al Distrito 4, que protestaron horas antes por el robo armado en una vivienda, llegaron al domicilio particular de la burgomaestre, situada en el mismo distrito, exigiendo hablar con la autoridad edil para protestas contra la inseguridad que hay en varias zonas de la urbe.
Los vecinos aseguran que no hay la cantidad suficiente de efectivos policiales, además de luminarias y cámaras de vigilancia.
Copa llegó 20 minutos después y no dudó encarar a los vecinos y deslindó responsabilidades sobre la dotación de la cantidad de efectivos policiales para el municipio. “No es mi tuición traer más policías a El Alto, es tuición del Ministerio de Gobierno, no el mío”, sostuvo.
La alcaldesa relató la situación de zozobra que vive su familia cuando hay este tipo de protestas en las puertas de su domicilio.
“No es justo lo que están haciendo (…) si quieren hacer demanda es la Alcaldía, no aquí. Saben que a mi casa ¿han tirado dinamita?, ¿pintura roja? ¿Saben del trauma que tiene mi madre? ¿Saben cómo está mi madre ahí dentro? ¿Saben cómo está mi hijo?”.
cuestionó.
Los vecinos tuvieron que desistir de la medida y llevaron a los medios de comunicación a revisar el lugar donde ocurrió el asalto. No obstante, reiteraron su molestia con la Alcaldía porque se les cobra por alumbrado público, pero en su barrio no existen luminarias y viven en oscuridad, lo que es aprovechado por los delincuentes.
A la vivienda de Copa llegaron efectivos policiales para evitar que la protesta genere otro tipo de situaciones.
A las 11:00 horas de este lunes, aproximadamente, se registró un atraco a mano armada a plena luz del día en una vivienda de la urbanización de Santa Barbará, en Mercedario. Tras cometer el delito, los delincuentes huyeron en un vehículo que fue perseguido por familiares en otra movilidad.
La persecución concluyó con el choque del vehículo de los delincuentes y la huida de él y sus cómplices en un minibús que asaltaron en ese momento. En el automóvil chocado encontraron parte del botín, como garrafas, televisores y un maletín que contenía dos revólveres cargados y documentos de los delincuentes.
La ira de los vecinos llevó a que destrozarán totalmente el motorizado y luego le prendieran fuego, en protesta por los constante asaltos que viven casi a diario. Pasado la medianoche, los delincuentes no habían sido capturados.




